Lo único que él
quiere, como todo perro, es jugar y divertirse. Le gusta reírse de todas
las situaciones. Saca chiste de todo y en todo ve lo divertido.
No toma ninguna
de las cosas en serio, ya que no tiene una perspectiva humana,
lógicamente debido a su naturaleza de perro. Su perspectiva es
completamente diferente, por eso él es tan chistoso.
Le gusta
burlarse de las situaciones y de la gente, precisamente por su forma muy
especial de ver las cosas.
Todo lo ve sin
sentido, o a veces puede ser muy profundo, debido a que su punto de
vista como perro es contradictorio; y a un final puede llegar a ser más
lógico que el del mismo ser humano.